Para tranquilidad de las comunidades autónomas españolas se ha decidido que la mayor parte de lo recaudado por concepto de impuestos del juego en línea vaya a parar a las arcas de estas provincias y una parte vaya para el Estado central. La preocupación de las comunidades era que todo el dinero se fuera para el gobierno central de España y no se pudiera contar con esos fondos tan necesarios en esta época difícil a nivel financiero.
Los impuestos al juego en línea vienen de la mano de la nueva ley que se aprobó en el mes de mayo que regula este mercado generador de buenas ganancias. Ahora no solamente hay un control de esta industria sino que además se podrá obtener dinero o recursos que le darán oxígeno a las comunidades.
No todo el dinero recaudado de los impuestos irá para las comunidades autónomas sino que una parte va para el Estado. Por ejemplo, lo que tiene que ver con las apuestas de los jugadores de Ceuta y Melilla así como también las apuestas hípicas y las mutuas deportivas benéficas. Todas las comunidades autónomas podrán cobrar este dinero cada tres meses y se va a tomar en cuenta la residencia del jugador para asignarle el dinero a cada comunidad.

