Presumen su vinculación con contrabandistas de tragaperras
En la ciudad de Joinville -Santa Catarina- la policía brasileña acaba de detener a 17 personas, entre ellas el cónsul honorario de España, en una operación contra un grupo acusado de comercializar piezas de contrabando para máquinas tragaperras.
Se sabe que la justicia pidió la captura del cónsul, su hijo, su abogado y otra persona por ser considerados los cabecillas de la organización. Los detenidos serán acusados formalmente de los delitos de asociación para delinquir, contrabando, evasión de divisas, evasión fiscal, falsificación, corrupción activa y lavado de dinero.
La llamada 'operación Carta Final' movilizó 250 agentes en los estados de Santa Catarina, Bahía, Río Grande do Norte y Pernambuco. Durante el operativo fueron llevadas a cabo 48 órdenes de allanamiento en diferentes residencias y oficinas, e intervenidos inmuebles, 33 cuentas bancarias y diferentes vehículos y embarcaciones. Según la Policía Federal, la organización fabricaba con las piezas de contrabando máquinas tragaperras y las vendía en Brasil, en donde están prohibidas. El grupo también es acusado de exportar ilegalmente las máquinas tragaperras a países como México, República Dominicana, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina y Paraguay.
Un portavoz de la embajada de España en Brasilia dijo que pronto se divulgará un comunicado sobre el asunto, pero que 'la situación está siendo analizada por el cónsul de España en Porto Alegre, en cuya jurisdicción está Joinville' y que aun no puede ser confirmado nada.